Curso Terapia Metafórica.  Cuentos terapéuticos.

 

¿Qué es la Terapia Metafórica?

 

La Terapia Metafórica, es un lenguaje indirecto que se relaciona con el hemisferio cerebral derecho, que es el  intuitivo, creativo, global, a diferencia del hemisferio izquierdo, que es lógico, racional y que es el que utilizamos con más frecuencia.

 

El hemisferio derecho, funciona por asociación de ideas, así sean absurdas o cómicas, con lo que se favorece el pensamiento lateral y la aparición de opciones que, parecen no existir para el pensamiento lógico.

 

La metáfora, puede ser un recurso para que emerjan soluciones. El lenguaje simbólico de la misma, está dirigido a la mente inconsciente, a esa parte de la mente donde no solo encontramos material reprimido, sino que también hay gran cantidad de recursos y posibilidades (H. Erickson).

De esta manera, distraemos a la mente consciente con palabras e imágenes de los cuentos e historias, produciéndose una apertura que permite integrar ideas y soluciones alternativas.

 

La importancia del lenguaje metafórico radica en su capacidad para burlar la inteligencia consciente y altamente estructurada que es la que, al final, mantiene el problema.

 

Algunos beneficios

 

- Las historias no implican una amenaza para el sistema de creencias de la persona.  

 

- Captan el interés del oyente.

 

- Fomentan la independencia del individuo, quien al tener que conferir sentido al mensaje, extrae sus propias conclusiones o emprende acciones por propia iniciativa.

- Pueden ser utilizadas para eludir la natural resistencia al cambio.

- Afectan a la dimensión físico-corporal del individuo.

- La metáfora sugiere, indica, siembra con suavidad; no impone, no ordena, permitiendo que la persona sólo tome lo que necesita y madure a su propio ritmo.

 

- Los cuentos son utilizados como herramientas curativas, generan emociones, preguntas, cuestionamientos, nos permiten acceder a comprensiones profundas y a recuperar la salud.

 

- El cuento abre el campo de percepción del conflicto, consuela y nos brinda nuevas maneras de ver la situación, permite identificarse con él, aligerando la sensación de soledad.

 

- Los cuentos pretenden la estimulación de dos modos mentales de acción, el de sentir y el de reflexionar.

- Lo que busca el lenguaje metafórico es provocar estímulos al sistema sensorial de quien escucha: Imágenes, sensaciones, sonidos, olores, sabores…

El objetivo de la metáfora es sugerir a la inteligencia emocional y sensible las soluciones que son más difíciles de descubrir en el plano abstracto.

 

¿A quién está dirigido este curso?

 

- A quien quiera saber sobre el efecto de las metáforas, cuentos, como herramienta terapéutica.

- A quien le interese esta herramienta para descubrir soluciones inconscientes.

- A quien quiera aprender a ver de otras maneras, la situación problemática.

- A quien quiera estimular los dos modos mentales de acción, el de sentir y el de reflexionar.

- A quien le interese el lenguaje simbólico, que conecta con la mente profunda.

- A quien le guste el lenguaje de los cuentos

 

Un cuento cura cuando…:

· Se orienta a fortalecer la solución que el oyente desea.

· Se dirige a mejorar la percepción que la persona tiene acerca de su problema.

· Aborda el estado personal que mantiene el problema y propone otros estados existenciales más útiles.

· Recrea escenarios en los que el conflicto no se produce.

· Induce al oyente a cambiar la perspectiva o el enfoque del problema.

· Modifica o enriquece la percepción del tiempo.

· Recuerda a la persona sus capacidades y puntos fuertes personales sepultados por el atolladero actual.

. Aborda las creencias o expectativas inconscientes que reproducen el problema.

El significado de los cuentos lo aporta el que escucha, no el narrador. El pensamiento subjetivo, en su divagación produce nuevos significados.

Las metáforas actúan como dispositivo administrador de energía vital.

Lo que significan las cosas en nuestro particular modo de interpretar el mundo, debe abarcar tres dimensiones:

-        La metáfora en sí

-        Lo que significa para mi

-        Lo que me hace sentir

 

 

 

Cuento el Príncipe y las semillas

 

Se cuenta que hace muchos años en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.

Sabiendo esto, decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta.

Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una audiencia especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.

Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos y sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe.

Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración.

 Sin poder creerlo le preguntó:

- ¿Hija mía, qué vas a hacer allá?

Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza.

Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura.

Y la hija le respondió:

 - No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca.

Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos algunos momentos cerca del príncipe. Esto me hará feliz.

Por la noche la joven llegó al palacio.

Allí estaban todas las muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más firmes intenciones.

Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío:

"Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses, será escogida por mí para ser mi esposa y futura emperatriz de China".

La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean costumbres, amistades, relaciones...

El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado.

Pero pasaron tres meses y nada brotó.

La joven intentó todos los métodos que conocía pero ninguno consiguió que alguna planta brotara.

Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo.

Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado.

Consciente de su esfuerzo y dedicación la muchacha le comunicó a su madre que, sin importar las circunstancias, ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos.

En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío.

Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores.

Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella.

Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención.

Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado.

Aquella bella joven con su vaso vacío sería su futura esposa.

Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones.

Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada.

Entonces, con calma el príncipe explicó:

"Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz:

la flor de la honestidad. Todas las semillas que entregué eran estériles"

 

 

 

CURSO TERAPIA METAFÓRICA

 

 

 

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