Escoje una música que no sea cantada, no importa cual música, solamente que sea agradable para ti, que no sea cantada para que tu mente no se deje llevar por ese verbo.
Escúchala durante media hora concentrándote totalmente en ella.
Para saber que no te estás distrayendo sigue las frecuencias de la música; la música tiene notas altas y bajas, una oscilación que la pintamos como una onda tratando de hacer esa figura en la mente y así lograr un 100% de concentración.
Si solamente escuchas la música sin hacer el ejercicio es posible que tu cerebro siga escuchando la música, pero tu mente se vaya para otro lado.
Luego de media hora te habrás dado cuenta que si tenías algún conflicto, desapareció, porque la mente se apartó totalmente de ese conflicto por media hora y recuperó energía.
www.centroelim.org

Escribir comentario