¿Cómo vivir la coherencia cardíaca?

 

Las diferentes etapas de este método han sido desarrolladas y comprobadas por el HeartMath Institute de California, un centro consagrado al estudio y la aplicación de la coherencia cardíaca.  Como sucede en la tradición del yoga, de la meditación, y de todos los métodos de relajación, la primera etapa del ejercicio consiste en:

 

1-   Dirigir la atención hacia el interior de sí mismo. La primera vez que se practica es necesario en primer lugar abstraerse del mundo exterior y aceptar apartar toda preocupación durante unos minutos. Aceptar que nuestras preocupaciones pueden esperar un poco, el tiempo necesario para que el corazón y el cerebro recuperen su equilibrio, su intimidad. La mejor manera de lograrlo es comenzar realizando dos respiraciones lentas y profundas. De entrada estimulan el sistema parasimpático e inclinan ligeramente el equilibrio del lado del “freno” fisiológico. Para lograr un efecto máximo, habrá que permitir que la atención acompañe el aliento al principio de la espiración y realizar una pausa de algunos segundos antes de que se desencadene por sí misma la siguiente inspiración. De hecho, hay que dejarse llevar por la espiración hasta el punto en que se transforma de manera natural en una especie de dulzura y ligereza. Los ejercicios orientales de meditación sugieren continuar con esta práctica centrada en la respiración todo el tiempo posible, manteniendo el espíritu vacío. 

 

2-   Pero para maximizar la coherencia cardíaca es necesario que, al cabo de diez o quince segundos de esta estabilización, se lleve conscientemente la atención a la región del corazón, en el pecho.

Para esta segunda etapa, lo más sencillo es imaginar que se respira a través del corazón (o de la región central del pecho, si todavía no se siente directamente el corazón). Se continúa respirando lenta y profundamente (pero con naturalidad, sin forzar), y se visualizan –sintiéndolas- cada inspiración y espiración, atravesando esta zona tan importante del cuerpo.

Imagine que la inspiración le proporciona, al pasar, el oxígeno que necesita, y que la espiración le permite deshacerse de los residuos que ya no necesita. Imagine los movimientos lentos y flexibles de inspiración y espiración, que permiten que el corazón se lave en ese baño de aire puro, clarificador y tranquilizante. Aproveche ese regalo que le está ofreciendo.

También puede imaginarse el corazón como un niño en un baño de agua tibia, donde flota y disfruta, a su ritmo, sin restricciones ni obligaciones. Como un niño al que usted ama y que juega, sin pedirle nada más que ser él mismo, en su elemento natural, y usted le mira simplemente, observa cómo se las compone a su manera, mientras continúa aportándole aire dulce y tierno.

 

3-    La tercera etapa consiste en conectarse a la sensación de calor o de expansión que se desarrolla en el pecho, y acompañarla y animarla con el pensamiento y la respiración. Al principio acostumbra a ser tímida, y a manifestarse discretamente. Tras años de maltrato emocional, el corazón a veces se comporta como un animal en estado de hibernación desde hace mucho tiempo, al que los primeros rayos del sol primaveral molestan. Entumecido e inseguro, abre un ojo, después el otro, y no acabará de despertarse hasta que esté seguro de que la clemencia del tiempo no es un accidente temporal.

Un método eficaz para animarle es evocar directamente un sentimiento de reconocimiento o de gratitud y permitir que invada el pecho. El corazón se muestra en especial sensible a la gratitud, a todo sentimiento de amor, sea hacia un ser, una cosa, o incluso a la idea de un universo benevolente.

Para muchas personas, basta con evocar el rostro de un niño al que se ama y que les ama, o incluso el de un animal familiar. Para otras, lo mejor es una escena de paz en la naturaleza, que provoca gratitud interna. Y para otras, la sensación aparecerá con un recuerdo de felicidad en la acción, como un descenso de esquí, un buen golpe de golf, un vuelo en parapente…

Durante este ejercicio, a veces se constata que una sonrisa acude dulcemente a los labios, como si naciese en el pecho y desembocase en el rostro. Es una señal muy simple de que se ha establecido la coherencia. 

 

 

En un estudio publicado en el American journal of Cardiology , unos investigadores del HeartMath Institute demostraron que el simple hecho de evocar una emoción positiva relacionada con un recuerdo o incluso una escena imaginaria, induce rápidamente una transición de la frecuencia cardíaca hacia una fase de coherencia.

Esta coherencia del ritmo de los latidos del corazón repercute con gran rapidez en el cerebro emocional, al que notifica, aportándole estabilidad, que en la fisiología todo está en orden.

El cerebro emocional responde a este mensaje reforzando la coherencia del corazón. Este vaivén produce un círculo virtuoso que permite, con un poco de práctica, mantener este estado de coherencia máxima durante treinta minutos o más.

Esta coherencia entre el corazón y el cerebro emocional estabiliza el sistema nervioso autónomo, el equilibrio simpático-parasimpático. Una vez alcanzado este estado de equilibrio, nos hallamos en situación óptima para hacer frente a todas las eventualidades. Podemos acceder simultáneamente a la sabiduría del cerebro emocional –su “intuición”- y a las funciones de reflexión, de razonamiento abstracto, y de planificación del cerebro cognitivo. Cuanto más se practica esta técnica, más fácil resulta entrar en coherencia.

Una vez que se está familiarizado con este estado interior se puede uno comunicar, por así decirlo, con su propio corazón.

 

Una vez entrado en coherencia, basta simplemente con hacerse la pregunta y observar con atención la reacción del corazón. Si éste provoca una oleada suplementaria de calidez interior, de bienestar, significará que al menos desea mantener el contacto. Si, por el contrario, parece retirarse un poco, si disminuye la coherencia, es que prefiere apartarse y consagrar su energía a otra cosa. Pero eso no indica necesariamente que sea la solución: después de todo, son muchas las parejas que atraviesan períodos en los que el corazón de cada uno querría estar en otro lugar, al menos de manera temporal, antes de reconciliarse y de hallar una felicidad duradera en la relación.

 

No obstante, es importante ser consciente de las preferencias del corazón en cada momento de la vida, porque influye enormemente en el presente.

Imagino que en este verdadero diálogo interior el corazón es como un puente tendido hacia nuestro “yo visceral”, un intérprete para el cerebro emocional, abierto de repente a una comunicación casi directa.

 Ahora bien, resulta esencial saber si el cerebro emocional empuja en otra dirección distinta de la que se ha elegido racionalmente. Si ese fuera el caso, habría que esforzarse en darle seguridad mediante otros planes para que eso no provoque un conflicto con el cerebro cognitivo, el sabotaje de nuestras capacidades de reflexión y, a fin de cuentas, el caos fisiológico y su última consecuencia, la pérdida crónica de energía.

 

Las personas que practican yoga, entran fácilmente en coherencia, su fisiología esta  modificada en parte gracias a sus ejercicios regulares, respiraciones conscientes y las prácticas de relajación, visualización y meditación. 

 

 

BENEFICIOS DE LA COHERENCIA CARDIACA

 Contrarresta el estrés en los tres niveles en los que se experimente su influencia: en los planos físico, emocional y social.

  • Regula la tensión arterial
  • Mejora el equilibrio hormonal, aumento de corticoides, adrenalina, inmunuglobulinas en la saliva, notable mejora de sus síntomas premenstruales, con menos irritabilidad, menos depresión y menos fatiga. Tales cambios hormonales reflejan una regularización en profundidad de la fisiología del cuerpo.
  • Mejora del sistema inmune
  • Ayuda a disminuir el estrés, la ansiedad
  • Nueva capacidad de modular sus emociones
  • Elimina el sufrimiento, la negatividad
  • Mejora el rendimiento, aporta claridad mental
  • Aumenta la intuición, la compasión
  • Rejuvenecimiento fisiológico

 La coherencia provoca una calma interior, pero no es un método de relajación: es un método de acción.

La coherencia se practica en todas las situaciones de la vida cotidiana.

Se puede entrar en coherencia tanto si el corazón late a 120 como a 55 pulsaciones por minuto.

El objetivo esencial es permanecer en coherencia durante la excitación de la carrera o de la lucha, durante el placer de la victoria, pero también frente al dolor y la derrota; e incluso durante el éxtasis del amor.

 Los manuales de sexualidad orientales insisten en la importancia de abrir la puerta energética del corazón mediante la concentración a fin de regular y maximizar el placer. Sin duda, los maestros tántricos y taoístas habían percibido,  mucho antes de la aparición de programas informáticos, el efecto de la coherencia cardíaca en el curso del acto sexual.

 

RESUMEN:   ENTRAR   EN    COHERENCIA

1-   Respiración abdominal- inhalo profundo y al exhalar dejo caer el aire sin esfuerzo.

2-   Conciencia corporal- estar presente a lo que estoy experimentando en el cuerpo.

3-   Revivir experiencia positiva y quedarse en el sentir

El agradecimiento y el amor son los más potentes para la coherencia cardíaca, y ocurre en el acto cuando hago estos ejercicios anteriores

 

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